La lectura del agua - Revista VINICIUS

La pesca con mosca comienza fuera del agua. Uno de los puntos más importantes a tener en cuenta es la famosa lectura de agua, un concepto difícil de enseñar lejos del espejo de agua donde uno practica la actividad. Pero sí es necesario tener un conjunto de conocimientos –abarca variables como profundidad, claridad, entre otras– que permiten describir las condiciones del medio.

Puerto Lussich

Si bien apartados del agua hay mucho para aprender, la lectura del agua se percibe inicialmente en su superficie. La misma actúa como una hoja donde se lee el primer mensaje. Las características de las superficies son dinámicas y siempre cambian, por eso el gran secreto es saber interpretarlas. ¿Vieron cuando el baqueano en el campo ve cosas que nosotros al principio no vemos? Esta es una situación muy similar: si escuchamos y prestamos atención, recibimos las señales que da la naturaleza. El guía de pesca es como el baqueano.

Prestemos atención y preguntemos qué pasa en el agua. Para profundizar este tipo de lectura recomiendo pasar la mayor cantidad de tiempo posible con un buen guía, que no sólo sea buen lector del mensaje sino también que lo sepa transmitir. Además, sugiero buscar información al respecto y leer sobre el tema.

Paralelismos

La lectura del agua puede compararse con la lectura de la calle, si uno va rápido sólo mira y no observa la enorme cantidad de mensajes que nos envía y que no interpretamos (¡no me refiero a la publicidad!). Si hacemos el ejercicio de observar lo que pasa a nuestro alrededor iremos aguzando los sentidos para poder ver y recibir cada vez más.

Siguiendo con la misma línea de pensamiento, el guía “mosquero” de la calle podría ser un taxista, quien de tanto estar en ese medio ve cosas que nosotros no llegamos a observar. La meta para comprender la pesca con mosca es situarse casi como un pez, estar mucho tiempo en el agua obviamente ayuda a instruirse.

En el caso específico de la pesca con mosca de truchas, el quiebre de la superficie por alguna de ellas nos indica su comportamiento, principalmente qué está comiendo, cómo y qué tamaño tiene. Si esta lectura se estudia, se puede asimilar su comportamiento, saber qué le gusta, cómo le gusta, a qué hora, en que época de la temporada, y la lista continua.

En definitiva, el objetivo de la pesca con mosca es lograr engañar al pez y no matarlo. El viejo dicho de “el pez por la boca muere” se adaptaría en esta nueva modalidad donde todo es pesca con devolución a su medio con el menor daño posible: “el pez por la boca se equivoca”.

El ejercicio de observar enriquece la vida y da la posibilidad de recibir vivencias de todo tipo. Aguzar los sentidos da la oportunidad de encontrar mejores experiencias recreativas en el agua y sin duda también en la calle. Nada se debe desperdiciar.

Por Mario Lussich

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